En Rusia existen dos categorías de la gente que los gobernantes adoran: los chiflados y bufones. Ni los primeros ni los segundos suponen amenazas, pero a veces pueden provocar un ataque de buen humor. Por tanto no les fusilan, sino sacan en la tele. Los hechos en Ucrania no variaron esta tradición de muchos siglos de ninguna manera. Los locos hablan desde las tribunas y los platos, situados en el territorio de Rusia, las compañías itinerantes y artistas en solitario hacen una gira en Donbass.
El dólar dientudo.
Esta pinta tenía este hombre en el año 2013. Y así es como está ahora. En el programa X-Factor nombrando sus hobbies a los editores se les olvidó nombrar el tiro. Entretanto, este cantante sujeta el arma de manera muy característica para la gente profesional que suele usar un arma a menudo (por ejemplo, deportistas).
Resulta desconcertante el hecho de crear un dúo entre un infractor de las leyes (según sus características oficiales) y un ex capitán de la policía. Simplemente no me lo creo. La pasión por el streep-tease está bastante alejada de la romántica carcelaria. En Rusia sobre este campo se especializan más los oficiales. Así que me parecen más ser una pareja de “especiales” en una misión en la retaguardia del enemigo. Pero les recuerdo que ellos empezaron a cumplir su misión en octubre de 2013. Por supuesto que cantando rap no tuvieron gran éxito (quizá tendría más suerte con un conjunto de canto y baile tradicionales). Pero con el papel de una copia de mala calidad del agente especial de Hollywood Born, Aleksandr Dientudo Popov parece que pudo. Aunque con la conspiración claramente ha fallado.
Sin embargo, no merece la pena prestar atención a la debilidad que los separatistas sienten sobre las granadas. Ellos en cuanto ven nuevas granadas rusas, enseguida corren a hacerse una foto. Lo importante es que las granadas sean de buen tamaño. Sería interesante saber, ¿qué opina sobre esto la asociación de manicomios rusos?
El Batallón Vostok (Oriente).
Convertir en payasos un batallón checheno entero no todos los usurpadores lo lograron conseguir. No obstante, para los especialistas con pasado en las estructuras de seguridad, parece que las fronteras de lo imposible todavía no están marcadas. Me inspiró desconfianza el procedimiento el batallón con el lirico nombre Vostok (Oriente) en el sureste de Ucrania. Yo todavía me acuerdo de los sucesos de la Segunda Guerra Chechena, en el transcurso de la cual del lado de Rusia actuaban dos batallones chechenos nominativos: Vostok (Oriente) y Zapad (Occidente). A posteriori estas formaciones fueron incluidas dentro de la 20ª División Motorizada como unidad de espionaje del Departamento de Investigación. Con este papel ellos visitaron Osetia del Sur con una serie de “conciertos en un BMP”. Después de que los Vostok (Oriente) de la zona ATO resultaron ser chechenos, no solo por el nombre del batallón, sino también por su nacionalidad, quedaba solo esperar la aparición de la base probatoria. La ayuda vino del lado de donde no se esperaba: de los “separatistas”. Y nadie les tiraba de la lengua.
Lo que resulta raro es que los directores de orquesta del Kremlin todavía se niegan a reconocer a sus primeras bailarinas incluso sin el camuflaje. No tengáis tanta vergüenza, nosotros sabemos todo sobre vuestra presencia en Ucrania.
Los guaperas de Don.
Los cosacos del Don en todos los tiempos cumplían funciones de castigo con la propia laboriosidad y exactitud. Su lema “¡Por la fe, por el zar y por la patria!” permitía justificar cualquier crimen contra la humanidad (como se dice ahora). Pero desde los tiempos del zar ya han pasado casi 100 años y algo ha cambiado en los cosacos. Y no es la pasión por participar en un genocidio o en acciones ilegales contra ciudadanos de otros países. Con esto en Rusia nunca hubo problemas. Pero la fe resultó dañada. La eliminación de las tradiciones culturales de los cosacos, de manos de los predecesores de Putin, a través de la aniquilación física de sus portadores, rompió la cadena de generaciones. Y como resultado en Rusia apareció un nuevo fenómeno. Es ya de sobra conocido “el cosaco enviado” con el apellido Kozitsin. No basta con que el comandante de los cosacos resultó ser el mejor amigo de los funcionarios de la Comisión Extraordinaria de la Checa, sino que también se le olvidó por completo a quién y para qué tiene que servir. Según la más sincera creencia de Kozitsin, él sirve únicamente a Putin y a Dios. De este modo, en el ranking privado de Kozitsin, Putin adelantó a Dios. ¿Qué más decir? “Chiflado en papaja” y punto pelota.
Padre, madre y el Espíritu Santo.
La historia con las andadas de un monje alelado de San Petersburgo, despertó en mi inmediato interés hacia el caso de las relaciones entre la iglesia ortodoxa rusa y las fuerzas especiales. Un canónigo haciendo de provocador, no lo encuentras todos los días. Para los que todavía no conocen esta historia, se la describo en dos palabras. En enero en internet aparece una foto de un canónigo vestido de camuflaje, con un AK-105 listo para disparar. Bajo esta impetuosa actividad aparecía la siguiente nota: C/de Chapaev, Lugansk, Ucrania. 16 de enero de 2015.
Al principio no sabía por dónde empezar: por el mandamiento no mates, o por el subfusil AK. Claro que me resultaba más cercano el AK, ya que en Ucrania este modelo de arma todavía no se había visto. Y justo aquí, como a la mayoría de la gente, me esperaba un gran desconcierto.
Muy pronto todas las fotografías “no necesarias” desde la página del canónigo alelado desaparecen y ante el juicio de la sociedad aparece un bufón infantil, contando como él jugaba con los niños en strike-ball en las ruinas de Petersburgo, y él no tiene ni idea quién añadió la fecha con la ubicación ucraniana, y no es responsable de nada. Pero al indagar en los restos de lo aprendido en el colegio, yo entendí que las tradiciones provocativas de la iglesia ortodoxa rusa tienen raíces muy profundas. Suficiente con recordar el papel del pope Gapón en los sucesos del Domingo Sangriento. Los actos de los actuales líderes religiosos rusos (poseen coches Mercedes y cortejos de seguridad privada, relojes suizos, otras chorradas de este mundo pecaminoso y justifican de la matanza de ciudadanos ortodoxos de Ucrania) ni se acercan a la noción de la fe, pero completamente responde a la dirección en la cual la iglesia ortodoxa rusa y los servicios especiales de Rusia están andando juntos.
Y ya que hablamos de paralelos, creo que sería apropiado recordar otra fecha más. Hace 100 años, en agosto de 1914 tuvo lugar una de las tragedias mundiales más grandes, que se llamó la Primera Guerra Mundial. La Rusia zarista hacia el año 1914 estaba en la cúspide de su desarrollo. Y Rusia en aquel momento tuvo como aliados a las primeras potencias europeas. Tres años más tarde de la Rusia zarista quedaron pegotes de barro. Hacia el año 2014 la Rusia de Putin también llegó a la cresta de la ola (si se puede del todo atribuir a las proezas de Putin), pero ya sin aliados. El espectáculo que se está desarrollando en Donbass según el guion de Kremlin obliga a recordar la sabiduría popular: La historia cada vez se repite como una farsa. Por eso, los resultados de los sucesos ucranianos golpearán sobre sus organizadores, que se esconden detrás de las paredes del Kremlin, bastante antes. Solamente tenemos que aguantar y recordar que los “artistas” del Kremlin todavía están metidos en Ucrania y siguen matando a sus ciudadanos. Y por su propia voluntad no se marcharán de allí.
El material ha sido preparado por Al Gri.
Especialmente para el portal Informnapalm.org
Traductor : Anna Sánchez
